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Disposición ANMAT 224/2026 e importación de equipamiento médico usado

Resumen Ejecutivo

La Disposición ANMAT 224/2026, publicada en el Boletín Oficial el 2 de febrero de 2026, deroga la Disposición 806/2007 y adapta el marco regulatorio de importación de productos médicos usados al Decreto 273/2025. La medida elimina el Certificado de Importación de Bienes Usados (CIBU) como requisito previo, habilita la importación directa por parte del usuario final y extiende el universo de establecimientos reacondicionadores reconocidos. En términos operativos, la disposición reduce las barreras de entrada al mercado argentino de equipamiento médico de segunda mano proveniente de países con estándares técnico-sanitarios reconocidos internacionalmente.

La medida se inscribe en el proceso de desregulación importadora del gobierno de La Libertad Avanza, cuyo eje es la reducción de intermediaciones administrativas para ampliar el acceso a bienes a menor costo. El argumento oficial es explícito: facilitar que clínicas y hospitales de menor escala accedan a equipamiento más moderno a precios más accesibles, reduciendo derivaciones y mejorando la cobertura territorial del sistema de salud.

Desde la perspectiva de la estructura importadora bilateral, la medida tiene implicancias que el discurso oficial no tematiza.

1. El marco regulatorio previo y los cambios introducidos

El régimen anterior, establecido por la Resolución 909/94 del ex-Ministerio de Economía y la Disposición ANMAT 806/2007, organizaba la importación de bienes usados de los capítulos HS84 a HS90 en torno al CIBU como instrumento de control. El CIBU operaba como filtro de entrada: exigía acreditación de funcionalidad, identificación del establecimiento reacondicionador y trazabilidad del producto. Su eliminación no suprime los requisitos técnicos de seguridad — el producto debe seguir teniendo registro ANMAT vigente o tramitarlo — pero desactiva el mecanismo de control previo a la importación.

La Disposición 224/2026 establece tres vías de ingreso para equipamiento médico usado:

— Productos reacondicionados por un establecimiento autorizado por el fabricante original.

— Productos reacondicionados por establecimientos que cumplan normas de países con estándares reconocidos internacionalmente (UE, EE.UU., Japón, entre otros implícitos).

— Productos que no requieren reacondicionamiento, con certificación de ese hecho, o que serán reacondicionados en Argentina por establecimiento habilitado.

La importación puede realizarla el usuario final directamente o una empresa con autorización de funcionamiento como importadora o fabricante de productos médicos.

2. Implicancias estructurales para la dependencia tecnológica

El informe sectorial de CEIBO sobre el complejo médico-industrial argentino (HS90, 2003–2025) documenta que Alemania mantiene una participación estructuralmente estable del 15–21% en las importaciones argentinas de HS90 a lo largo de ciclos macroeconómicos muy distintos. Esa estabilidad no responde a condiciones administrativas — persiste tanto en períodos de restricción como de apertura — sino a dependencia posicional: Argentina importa desde Alemania equipamiento para el que no existen alternativas locales ni sustitutos funcionales inmediatos, particularmente en implantes activos (HS9021), instrumental de precisión y equipamiento de diagnóstico especializado.

La apertura al equipamiento usado modifica esta estructura de tres maneras relevantes:

Presión competitiva sobre el equipamiento nuevo de primera línea. El segmento de hospitales públicos y clínicas de menor escala — que históricamente importaba equipamiento nuevo de origen alemán, estadounidense o japonés con financiamiento institucional — puede ahora acceder a equipamiento usado de esos mismos orígenes a precios sustancialmente menores. Esto no desplaza a Alemania del segmento de alta tecnología de punta, pero puede erosionar su participación en los segmentos medios donde compite con mayor exposición al precio.

Reposicionamiento del mercado secundario como canal de acceso. El equipamiento médico de alta complejidad tiene ciclos de vida largos. Un tomógrafo o un resonador de generación anterior, reacondicionado en Europa con certificación CE, puede operar con plena funcionalidad clínica durante años adicionales. La apertura crea un canal formal para ese mercado que antes operaba de manera informal o a través de importaciones temporales. Los principales beneficiarios en términos de oferta son distribuidores europeos especializados en equipamiento reacondicionado, un segmento consolidado en Alemania, Austria y los Países Bajos.

Impacto sobre fabricantes locales en segmentos medios. La industria argentina de dispositivos médicos tiene presencia en segmentos de complejidad media-baja: implantes ortopédicos, equipamiento de rehabilitación, ciertos instrumentos de diagnóstico. En esos segmentos, la competencia del equipamiento usado importado — a precios significativamente inferiores al nuevo — puede desplazar producción local sin que medie un proceso de upgrading tecnológico. El riesgo de sustitución inversa documentado en el sector automotriz tiene un análogo en el sector médico.

3. Posicionamiento de proveedores internacionales

La medida no afecta de manera homogénea a todos los proveedores internacionales. Su efecto diferencial depende de la posición de cada origen en la cadena de valor del equipamiento médico.

Alemania mantiene su posición en los segmentos de insustituibilidad funcional — estimuladores cardíacos, cardiodesfibriladores, sistemas de diagnóstico especializado — donde el equipamiento usado de origen alemán sigue siendo preferible al nuevo de orígenes alternativos por razones de especificación técnica, posventa y compatibilidad sistémica. Simultáneamente, el mercado europeo de equipamiento reacondicionado está altamente desarrollado en Alemania: empresas especializadas como Soma Technology, Block Imaging o sus equivalentes europeos operan en ese espacio. La apertura argentina puede abrir oportunidades para ese segmento del ecosistema alemán que hasta ahora no tenía acceso formal al mercado argentino.

China tiene una posición distinta. Su penetración en el mercado argentino de HS90 se concentra en equipamiento estandarizado de precio competitivo — mecanoterapia, ecógrafos Doppler, tomografía computarizada de gama media. En esos segmentos, el equipamiento chino nuevo ya opera con ventaja de precio. El equipamiento chino usado de primera generación compite contra el nuevo chino de generaciones superiores, no necesariamente contra el nuevo europeo. El efecto neto sobre la participación china es ambiguo.

Estados Unidos mantiene posiciones fuertes en equipamiento analítico de precisión — cromatografía, espectroscopía — donde el mercado de equipamiento reacondicionado está consolidado y los proveedores especializados tienen trayectoria. La apertura puede beneficiar canales de distribución ya establecidos.

4. Lo que la medida no resuelve

La Disposición 224/2026 no aborda la dimensión que CEIBO identifica como central en la estructura de dependencia tecnológica: el modelo de comodato y los contratos de servicios asociados al equipamiento de alta complejidad. Un hospital que accede a un tomógrafo reacondicionado sigue dependiendo de insumos, actualizaciones de software y servicio técnico del fabricante original o de su red autorizada. La reducción del costo de acceso al equipo no modifica la estructura del flujo de servicios derivados que genera la relación proveedor-usuario a lo largo del ciclo de vida del equipo.

En ese sentido, la apertura al equipamiento usado puede ampliar el acceso sin alterar la dependencia posicional. Es una política de acceso, no de desarrollo de capacidades.

5. Relevancia para el vínculo bilateral Argentina–Alemania

La medida se inscribe en el proceso más amplio de liberalización importadora del período 2024–2026. El informe de CEIBO sobre tendencias 2024–2025 documenta que la apertura importadora expande volúmenes sin reordenar quién provee qué: China acelera, Alemania mantiene su posición en nichos de especificación, y la estructura de dependencia posicional se reproduce. La Disposición 224/2026 opera dentro de esa lógica: modifica las condiciones de acceso al mercado secundario sin alterar los determinantes estructurales de la distribución por origen.

Para el ecosistema alemán, la medida abre una ventana en el segmento de equipamiento reacondicionado que complementa — sin desplazar — la posición existente en el mercado de equipamiento nuevo de alta complejidad. Para los actores argentinos del sector, representa una reducción de costos de acceso con potencial impacto negativo sobre productores locales de gama media. Para el análisis de CEIBO, confirma que el vector de cambio en el complejo médico-industrial argentino es la política comercial de apertura, no la política industrial de upgrading.